“Soy un tipo borde”
Nuria Herrera. Foto: Nuria Serrano
Al actor, de 46 años, no le ha faltado trabajo. En teatro hizo Hay que purgar
Vale la pena esperar por un proyecto como este, donde defiendo a un persona-je situado en las antípodas de lo que la gente podía esperar de mí”, apunta Gonzalo de Castro. Tres años después de cerrar el Kasi ke no, su bar en 7 vidas, insiste en la comedia, esta vez con Doctor Mateo.
Un forastero peculiar
En esta serie, a punto de aterrizar en el prime time de Antena 3, es un ácido y exitoso cirujano que se traslada al pueblo donde veraneaba de pequeño para ejercer de médico de familia. Pero, aunque su profesión y carácter nos resulten familiares, no se parece a su colega de Cuatro. “No tiene nada que ver con House ni ha sido una inspiración en absoluto”, aclara Gonzalo. Estirado y antipático, su imagen no responde a la del típico galeno: “No llevo bata. Soy un tipo borde, pijo y bobo que se cree muy inglés y acude a la consulta con ropa de marca”. Y si él es singular, su ficción también: “No se trata de otra serie de médicos y enfermeras, es una telecomedia, pero no había que repetir 7 vidas. Aquello fue una maravilla, pero estamos en otra galaxia televisiva, con un humor más elegante”. Tampoco es habitual un reparto con tanto talento. Natalia Verbeke, Daniel Freire, María Esteve, Esperanza Pedreño y Álex O’Doherty (Camera café) comparten protagonismo con Lastres, el pueblo asturiano donde se graban los exteriores. “El paisaje es un personaje más. Resulta interesante salir de esa acción claustrofóbica y hacer a Mateo cómplice de la historia, contando la vida de los habitantes del lugar”, dice Gonzalo de Castro.
La original, inglesa
Este ingrediente diferencia esta ficción de la original, Doc Martin, emitida con éxito entre 2004 y 2006 en el Reino Unido. “Es más inteligente. En la inglesa todo ocurre en torno al doctor, y aquí se da más protagonismo a la gente del pueblo y a los personajes fijos, si no te saturas”. Gonzalo está feliz con este proyecto de César Rodríguez, director de, entre otras, Compañeros y Policías: “Quien tenga la curiosidad de asomarse a esta serie, encontrará un producto pulido, trabajado y rodado en formato de cine. Va dirigida a un público nuevo, no al telespectador cansado de ver series que se parecen”.











