Hablamos con los protagonistas de 'El internado'
"Todo es posible"
Blanca secunda su opinión: “Todo es posible y sería complicado que a estas alturas nuestras vidas se arreglaran. No sé si ocurrirá algo catastrófico, pero estoy segura de que será muy distinto a lo que acostumbramos a ver”. Ni siquiera la alivia pensar en su historia de amor ficticia con Yon, que vuelve a peligrar por la grave enfermedad que padece él.
No obstante, tanta desazón no les impide reflexionar sobre su futuro. En marzo de 2007, cuando llegaron a El internado, apenas superaban los 20 años. Elena aún no olvida la presión del comienzo: “Fue complicado. Estaba asustada con tanta expectación, nadie parecía entender que aceptaba este trabajo para desvincularme de mi familia. Me costó un poco, pero ahora estoy orgullosa de haberme tirado a la piscina. Creo que fui muy valiente al aceptar”.
Todos lo confirman. “Esta serie ha sido determinante. Nos queda mucho por hacer, pero significará más cosas que otros trabajos futuros”, declara Blanca. Y Martín rechaza cualquier obsesión: “Este papel puede ser un lastre, pero he aprendido a ser cauto y no temer la incertidumbre. Hace tres años no me planteaba estar aquí”.
Ahora hacen sus planes. Yon cambiará el uniforme de colegial por el de príncipe en la miniserie Sofía, y por el de romano en el cine. Blanca y Elena trabajarán en el teatro y Martín quiere tiempo “para aburrirse”. Pero, por ahora, las intrigas de El internado no se lo permiten…



