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Ya era hora. Fermín y María se merecían algo bonito en su relación después de tanto sufrimiento”. Marta Torné se muestra así de contenta por la boda que unirá a su personaje de limpiadora con el intrépido cocinero al que da vida Raúl Fernández en El internado.
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“Su historia de amor no ha sido nada fácil y lo necesitaban”, añade Torné, quien avanza, sin embargo, que su personaje albergará dudas. “No por sus sentimientos, sino por la situación, no cree que este sea el mejor momento para casarse”.
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“Fermín intenta convencerla y le dice que puede ser una alegría y un soplo de oxígeno y vitalidad no sólo para ellos, sino también para el resto”, apunta Raúl Fernández.
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El jefe de cocina ha pasado de ser un tipo duro y distante a un apasionado y romántico amante. “Antes tenía una misión que cumplir y quería apartar a María para que no sufriera, pero ahora su único objetivo es casarse con ella, curarse y tener una vida juntos”, dice Fernández.
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También Rebeca (Irene Montalá), Elsa (Natalia Millán) y, sobre todo, Jacinta (Amparo Baró) la animan para que acepte. De hecho, gracias a la gobernanta María podrá vestir de blanco. “Jacinta rescata un vestido que tenía guardado; es horroroso, pero entre las dos lo arreglamos y queda precioso”, añade Torné.
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Esta ha sido una de las escasas ocasiones en las que María no utiliza el uniforme. “Ya tenía ganas después de siete temporadas y 71 capítulos”, reconoce la actriz, quien nunca antes se había vestido de novia. “Me apetecía mucho y me he visto guapísima, pero también rara, un poco disfrazada”.
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A pesar de estar cansada de la vestimenta, Marta la guarda como oro en paño, desde que terminó el rodaje: “Me lo llevé de recuerdo, lo tengo colgado en el armario y alguna vez lo miro. A veces me da pena pensar que ya no me lo voy a volver a poner”.
Como ella, Raúl se llevó su traje de cocinero: “Además, también me he quedado con la chupa con la que salía a investigar y un colador, que no tenía”.
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Terminar las grabaciones les ha dado cierta nostalgia, aunque Torné reconoce que al mismo tiempo fue “un poco liberador. Era finales de agosto, hubo escenas que me costaron un gran esfuerzo físico y tenía muchas ganas de tomar vacaciones”.
Embarcados ya en sus nuevos proyectos –ella rueda Impávidos en Gijón y él prepara una obra de teatro–, esperan ansiosos ver cómo se recibirá el esperado final. “Vamos a llorar mucho, quedan muchas cosas tristes, muertes… Sobre todo los dos últimos capítulos están llenos de acción. A partir de ahora, profesores y alumnos intentamos salir del internado”, adelanta Fernández.
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“Lo mejor es que la serie tiene un desenlace cerrado, rotundo, sin dudas. Se ve que empieza una nueva etapa”, añade misteriosa Torné…
María y Fermín sellan su amor con un romántico beso en presencia de Iván, quien, pese a sus dudas, apoya el matrimonio de su madre.
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Más muertes
El mismo día del enlace, los habitantes del Laguna Negra dirán adiós a uno de los chicos. Mientras Vicky (Elena Furiase) se recupera de una inyección letal, Iván (Yon González) y Marcos (Martín Rivas) bajan a los pasadizos en busca de Héctor (Luis Merlo). Además, la muerte de otro adulto sembrará el pánico en el internado.